Rachas con comodines
Dos al mes y se gastan solos: fallar un martes no te borra cuatro meses de constancia.
Privacidad actividad por actividad
«Gimnasio» a la vista de todos, «Terapia» solo para ti, «Cerveza» para dos amigos. Cada actividad decide quién la ve — lo eliges una vez, al crearla.
5 registros hoy
Toca para registrar · mantén presionado para ver el detalle
La idea central
O llevas tu registro en una app donde no hay nadie más, o lo publicas donde te lee gente que no conoces. getdailyme se queda en medio, a propósito: cada actividad decide quién la ve, y cada registro hereda esa decisión.
Gimnasio · 45 min
Registrado hoy a las 19:40
¿Quién lo ve?
Nadie más. No aparece en ningún feed, no suma a ninguna racha compartida y no sale de tu cuenta.
Lo privado se descarta en el servidor, antes de salir. No es que la app decida no mostrarlo: es que no llega a enviarse. Y las fotos siguen la misma regla.
Los perfiles también son privados: no hay directorio ni búsqueda por nombre — solo usuario exacto, o tu enlace de invitación.
Nada de menús escondidos ni ajustes en seis niveles. Todo cabe en la barra de abajo.
Una cuadrícula con una casilla por actividad, cada una con su progreso del día y su racha.
Lo que hace
Dos al mes y se gastan solos: fallar un martes no te borra cuatro meses de constancia.
Días seguidos en que las dos personas registraron algo. Motivación sin likes.
«Gimnasio tres veces por semana» también es cumplir. La meta se ajusta a cómo vives.
Nombre, objetivo y fecha de fin. La clasificación suma totales — nunca muestra qué registró nadie.
Un grupo con nombre y código de invitación — la familia, el equipo del jueves — con ranking semanal.
Contar, cronometrar, marcar o anotar cantidad: cada actividad como pide su naturaleza.
Y además: funciona sin conexión, notificaciones que saben callarse, eventos con álbum compartido y tu año entero en un mapa de calor.
iPhone, Android y navegador
Registras desde el celular en el gimnasio y lo ves desde la computadora en casa: mismos datos, mismas reglas de privacidad. Las apps nativas agregan widgets, el cronómetro en la pantalla de bloqueo y conexión con Apple Health y Health Connect.
Las apps de iPhone y Android están terminadas y en revisión de las tiendas. El navegador ya funciona hoy — y cuando salgan, entras con la misma cuenta.
No hace falta: se abre en el navegador y funciona. Si la agregas a la pantalla de inicio se comporta como una app —icono propio, pantalla completa y notificaciones—, pero eso lo decides tú. Además hay apps nativas de iPhone y Android, ahora mismo en revisión de las tiendas; cuando salgan será otra forma de entrar a lo mismo, no otra app.
La misma cuenta y los mismos datos. Registras desde el celular en el gimnasio y aparece en la computadora sin hacer nada. Las reglas de privacidad tampoco cambian de un sitio a otro, porque no las aplica la app: las aplica el servidor antes de enviar nada.
Nadie. Y no porque la app decida no mostrarlo: lo privado se descarta en el servidor, antes de enviarse, así que ni siquiera sale de ahí. Aunque alguien esquivara la app por completo, no recibiría esos datos. Las fotos siguen la misma regla: solo se sirven si la actividad a la que pertenecen es visible para quien las pide. Para quien quiera el detalle: son reglas de Row Level Security de PostgreSQL, con tests automáticos que comprueban ese aislamiento en cada cambio.
De dos formas: buscando su usuario exacto y enviando una solicitud, o compartiendo tu enlace de invitación —quien lo abre queda conectado directamente, sin solicitud pendiente, porque compartir el enlace ya cuenta como tu consentimiento—. Si el enlace se te va de las manos, lo rotas y el anterior deja de servir.
Nada grave. Tienes dos comodines al mes que se gastan solos, así que un día fallado no devuelve la racha a cero. Solo la racha compartida con otra persona va estricta, porque perdonar un día sería inventar uno que no registró ninguna de las dos.
Solo cuánto llevas: las clasificaciones muestran totales, nunca registros. Una actividad privada puede competir sin dejar de ser privada.
Hay un botón para eliminar la cuenta que borra todo de verdad, incluidas las fotos. Sin periodo de gracia en el que seguimos guardando tus cosas por si vuelves.
Nada. No hay anuncios ni venta de datos, así que tampoco hay una versión gratuita que sea el producto y otra de pago que sea el favor.
Sin tarjeta y sin esperar a ninguna tienda — y la cuenta se borra entera cuando tú digas.